Crianza positiva,  Mi vida con hijos pequeños

Tus hijos, no son tus hijos…(Mi inspiración)

Tus hijos no son tus hijos…


Son hijos e hijas de la vida, deseosa de sí misma. No vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen.

Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus almas, porque ellos viven en la casa del mañana, que no puedes visitar, ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerles semejantes a ti, porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados… Deja que la inclinación, en tu mano de arquero, sea para la felicidad.


Poema de Khalil Gibran, poeta, filósofo y artista libanés .

Ser mamá y tener sueños…

Hace un par de años una amiga de la universidad a quien quiero y admiro mucho, antes de ser mamá ; me contaba los sueños y planes que tenia para su futuro en la cuestión laboral y en todos los ámbitos; y termino su platica diciéndome: Andy, ¿crees que se puede hacer todo eso con un hijo? Y yo le respondí: ¡Claro!.

Un hijo no es un impedimento si no una motivación. Si hoy me hiciera la misma pregunta le diría que se puede hacer todo eso ¡aun con dos o más hijos!.

Mi inspiración en la vida , mi chispa de amor…

Mis hijos, mi mayor inspiración

El día que nació Valentina, puedo decirte que fue el día más feliz de mi vida, como todas las mamás.

Aunque creo que decimos eso para olvidarnos de todo lo que implica traer a otro ser humano al mundo: miedos , preocupación , angustia…

Y quisiera decirte que al ver lo frágil de su cuerpecito, y los ojos inmensamente llenos de amor y ternura, todo el miedo desapareció, ¡pero no!; lo que si te puedo decir es que, con el tiempo, aprendí a dominarlo y aun con todo eso comencé a disfrutarlo todo .


En lo personal creo que convertirme en mamá fue para mi, aprender a disfrutar y a atesorar cada segundo de la vida; y conste que antes de serlo ya me consideraba una persona feliz.

Claro, con los altibajos que trae la vida antes de ser mamá, ya sabes , cuando creía que no tenia tiempo de nada y la verdad tenia tiempo de todo.

Pero la realidad es que lo que no tenia era una motivación , ese impulso que te lleva a querer lograr todo y a hacerlo todo; cuando nació Valentina no solo fui feliz ese día, sino cada día que aprendí a vivir con ese pequeñísimo ser humano dependiendo de mi en todo momento.

Mi motivación, el segundo hijo…

Pero lo que no sabia, de lo que no era consciente; y fue el regalo que Dios me dio junto con la llegada de Cris (mi segundo hijo) es que realmente, ¡nacemos con esa capacidad!.

Realmente venimos a este mundo a ser felices, y nuestros hijos no son la razón por la cual vivir o ser feliz, la vida misma si lo es; el respirar y amanecer cada día si lo es. Y esa es la verdadera razón por la cual disfrutar de cada segundo que estamos en este mundo.

La llegada de un nuevo ser , solo nos lo recuerda. Los bebés vienen a este mundo a eso… ¡a ser plenamente felices¡; y es por eso que cada mañana, con tan solo abrir los ojos, sonríen, porque lo tienen todo, ¡están vivos!.

Los niños no vienen a aprender, sino a enseñarnos…

Esta es la verdad que siendo madre descubrí: Los niños llegan a este mundo a enseñarnos, mas que a aprender.

Los adultos creemos que los niños deben aprender de nosotros , cuando nosotros somos, quienes debemos aprender de ellos.

Yo creo en Dios , y la biblia nos describe el amor de esta manera:

«El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. »


1 Corintios 13: ‬4‭-‬7‭.


No hay amor mas puro que el de un niño, no hay amor mas puro que el que damos cuando somos niños.


Ellos son mi más grande inspiración, los hijos son el tesoro de este mundo, la infancia es la etapa más preciada de la vida, y quien recibe a un niño en casa tiene la oportunidad de convivir con el amor verdadero de Dios, de aprender a mirar y a amar como Dios lo hace con nosotros.

Para educar niños felices debemos darles: «Grandes y fuertes raíces para crecer, y unas hermosas alas para volar, cuando llegue su momento…»

Esto es Petit Amour, estos pequeños amores llenan mi vida de luz, y son la inspiración para que yo comparta esta luz contigo y con él mundo…

¡Hasta pronto!


Andrea M.

«Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino de Dios pertenece a los que son como estos niños.


Lucas 18:16

4 Comentarios

  • Saeli

    Leyendo esto me puse a pensar que nuestros hijos nos enseñan a valorar el TIEMPO. Entre la rutina y el dar todo por hecho nos olvidamos del vivir, con vivir me refiero a disfrutar de las cosas que nos regala Dios cada día, y es cierto ellos crecerán y debemos estar concientes y respetar el hecho que ellos seguirán su camino por la vida que probablemente no coincidamos en algunas ideas pero nunca dejaremos de sentirlos parte de nosotras. Al final son nuestros hijos y saber que Amar no es poseer, Amar es libertad.

    • petitamourmx

      Wow!! Me encanto tu comentario Saeli no cabe duda que todos tenemos siempre algo que enseñar y algo que aprender. Definitivamente valorar y agradecer es lo primero que debemos hacer cada mañana, y la vida y el tiempo son los recurso más valiosos que tenemos , por ello debemos elegir perfectamente en que lo gastamos y con quien lo queremos compartir!! Bienvenida a este espacio creado para ti !!

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