Mamá REAL

Mamá REAL: Lección 3: Orden,Constancia, Perseverancia, Disciplina y Gratitud.

¡Hola mamá! , a un dia de terminar este 2019 , he decidido compartir contigo esta tercer lección de la iniciativa mamá REAL , la cual de verdad me ha tomado meses comprender y escribir para ti, y le he puesto por título Orden, Constancia, Perseverancia, Disciplina y Gratitud.

Una habitación perfectamente ordenada genera una gran paz con solo mirarla.

Cuando comenzó este año escribí los 5 consejos para disfrutar mas tu vida con hijos pequeños, los cuales no solo sigo poniendo en práctica sino perfeccionando mes a mes.

Cuando tome la decisión de dejar de ser Una mamá Caótica, nunca imagine lo difícil que seria este proceso; todo lo que he tenido que aprender y sobre todo, lo que tenia que trabajar dentro de mi.

Poner en practica el cuidar mi energía, para cuidar de otros, ha sido la parte más difícil de todas, simplificar mi vida ha llevado un poco más de tiempo del que creí que me tomaría, pero en ambas lecciones en mi camino como mamá REAL he tenido que aplicar y entender estas cinco palabras que hoy forman el título de esta lección.

>>Orden, Constancia, Perseverancia, Disciplina y Gratitud< <

Mamá REAL

¿Orden?¿ Con hijos pequeños en casa?

Hablar de orden, cuando tienes hijos pequeños en casa suena a algo imposible; si lo se, y también lo creía. Lo común en esta etapa es ver las fotografías de salas y dormitorios desordenados con niños involucrados; y escuchar por todos lados que los niños pequeños son como una licuadora encendida por toda la casa.

Hace unos días escuchaba una frase en boca de Yokoi Kenji, un famoso japonés- colombiano que da conferencias acerca de disciplina y otras cosas y decía esto:

«Desconocer una verdad, te hace esclavo de una mentira»

Yokoi Kenji

Un día en un desayuno que tuve con unas amigas que son mamás de niños en edades cercanas a las de mi hija mayor, platicábamos acerca de ello, una de ellas antes de irse se acerco a mi, y me dijo: yo no creo que sea imposible tener tu casa ordenada con niños porque yo si puedo, yo pienso que si se puede.

Mi mamá Victima enseguida le habría dado una lista de mil razones buenísimas del porque yo no podía y ella si; pero lejos de hacerlo ese día en mi mente solo pensé : si ella puede, ¿Sera que yo también puedo? y, ¿con dos hijos?,¿Como puedo hacerlo entonces?.

No sabes como agradezco las palabras de mi amiga ese día, porque ella fue realmente sincera; me dijo una gran verdad, y me libero de una mentira que durante años creí; ella ese día sin saberlo me enseño a cambiar el «no puedo» por el ¿Como puedo hacerlo?.

Cambia el «no puedo » por el ¿Como puedo hacerlo?

Como todo lo que he aprendido en ya casi un año de trabajar en ello, todo resultado en mi vida comienza con un pensamiento creado en mi mente. Cuando somos capaces de cambiar un pensamiento en nuestra mente, poco a poco vamos cambiando nuestra realidad.

Nuestra mente es maravillosa pero puede convertirse en tu mejor aliada o en tu peor enemiga. Lo creas o no a través de ella podemos conectarnos con la fuerza o la energía mayor del universo,(para mi Dios) y cada vez hay más y más personas estudiando de la relación y el poder de nuestros pensamientos para crear resultados en nuestras vidas y del como desarrollar el poder de la mente .

Hace tiempo platicaba con una prima que tiene tres hijos pequeños, acerca de los temas que podía compartir en el blog, le hice esta pregunta ¿Tu que crees, que las mamás como tú y como yo necesitan prima? y ella me respondió: Hay prima yo lo que necesito es un ¡cocowash! (en México esta es una expresión que usamos para decir una lavada de cerebro); me reí por su respuesta y le dije ¿Por qué? y me respondió: Pues es que no dejo de quejarme y ya se que la que está mal soy yo y mi mente que esta bien loca.

Ese día me reí, pero me di cuenta que las palabras de mi prima eran ciertas porque ¡yo necesitaba lo mismo!.

¿Como puedo hacerlo?…

Es evidente que los tiempos han cambiado y que la relajada forma de criar de mi abuela a sus 8 hijos, no es la misma que la que las madres modernas llevamos hoy en día. Nuestras abuelas no tenían la cantidad de información que hoy en día tenemos; no había personas hablando de baby led weaning, ni crianza positiva, ni de mochilas ergonómicas o pañales ecológicos ( si acaso de ¡rebozos!; no tenían la presión social que ejercen las redes sociales , ni la ajetreada vida que vivimos; ni la imagen de madre perfecta o super mamá que nos venden por todos lados actualmente.

Pero en lo personal hay algo que pienso que nosotras (quiero creer que una gran mayoría de mujeres) actualmente si tenemos, y es, un nivel de consciencia y un auto-conocimiento mayor. Y eso es lo que nos permite a las madres hoy en día romper con esas limitaciones y cambiar el «no puedo» por el ¿Como puedo hacerlo?.

Comencemos con el Orden…

Hace tiempo escuchaba una conferencia de Carlos Kasuga el dueño de la empresa Yakult (otro japonés que ha influenciado mi vida) hablaba de que todo en la vida comienza desde el orden y la limpieza, la productividad, la salud, la ecología, etc.

Pero lo que Carlos no me dijo y me ha tomado meses descubrir en carne propia es que el Orden y la Limpieza ¡comienza en nuestra propia mente!.

En los dos extremos del orden y el desorden según mi propio criterio existen dos tipos de personas digamoslo asi:

» Los Super limpios»: fanáticos de la limpieza, los que no pueden ver que su hijo deje moronas de una galleta sobre la mesa porque se infartan, los que le dan de comer con cuchara y en la boca para que no derrame papilla, todo lo quieren cuadrado y no permiten ni una partícula de polvo; todo el día se la pasan ordenando y limpiando, y les pica la cabeza si miran desorden.

Y por otro lado «Los Super desordenados»: Los que nunca encuentran las llaves, los que no se acuerdan donde dejaron el peine , los acumuladores de cosas inservibles, a los que les cuesta desprenderse de algo porque todo les sirve, y también se la pasan ordenando y limpiando pero desordenan más de lo que ordenan.

¿Encajas en alguno mamá? yo en definitiva era de los segundos…

Nuestro entorno esta conectado con nosotros…

Esta gran verdad la supe desde que leí el libro de Marie Kondo La magia del Orden . Al comienzo de este año trate de aplicar este método propuesto por la autora en mi casa, los cambios fueron realmente buenos; pero no se dieron de la noche a la mañana.

Tener una casa ordenada aún con niños pequeños en casa si que es posible. El problema es dejar de ser una persona desordenada y tratar de querer enseñar orden a tus hijos cuando no predicas con ejemplo; o por el contrario ser una amante total y esclava de la limpieza tratando de que todo esté perfecto todo el tiempo; intentando de esta forma ordenar tu propia mente; no permitiéndoles a tus hijos explorar y aprender por ellos mismos el orden.

Y es que el orden comienza ahí… en nuestra mente, cuando tomas la decisión de limpiar la basura dentro. Cuando cambias la conversación contigo misma acerca de lo «desordenada» que eres en todos los aspectos de tu vida , y te dices a ti misma «yo soy capaz» .

Durante todos estos meses que me ha tomado aprender esta lección del porque es tan importante el orden en los niños y en mi propia vida he descubierto estas 5 acciones con las que puedes poco a poco incorporar el hábito de poner en orden tu casa y tu mente.

Estas 5 acciones te ayudarán a poner en orden tu mente y tu vida…

  • Si te toma 5 minutos ¡Hazlo! : Hay un dicho que me encanta y es «no dejes para mañana lo que debías haber hecho antier», antes de subir las escaleras al segundo piso, antes de salir de la cocina , de la habitación o antes de irte a dormir, hecha un vistazo a tu alrededor y si algo te toma 5 minutos ponerlo en orden ¡Hazlo! . Te sorprenderá ver como tener las cosas en orden te toma mucho menos tiempo del que crees.
  • Enseña a tus hijos a ordenar por ellos mismos: Cuando nuestros hijos son pequeños el desorden va a ocurrir todos los días; (si haz cocinado con un bebé sacando trastos por todos lados sabrás de qué hablo), pero lo que no sabemos es que para los niños ordenar y desordenar es parte del mismo juego. Proporciona a tus hijos tareas fáciles de acorde a su edad en las que involucre desordenar y ordenar, poco a poco estarás creando en ellos este hábito. Si tu bebé está sacando toda tu despensa y poniendo en fila una a una las latas ¿Adivina qué mamá? él está queriendo aprender a ordenar. Así que una vez termine de sacar algo, alientalo: Veo que estás ordenando las latas, ahora vamos a ordenarlas en este lugar. Siempre Enfócate en el orden cuando te dirijas a tus hijos, Si tu hijo está usando sus plumones y los deja tirados por el piso en lugar de decirle «Mira qué desorden has hecho», puedes alentarlo con cosas como: veo que terminaste de usar tus plumones ahora ¿Donde los guardamos? Mira ¿Que tal en esta lapicera? ¿Los tapaste para que no se sequen? ¡Vamos a darle un lugar para que puedas encontrarlos la próxima vez que quieras usarlos!
  • Comienza manteniendo el orden en tus propias cosas: Predica con el ejemplo, comienza con ordenar tus espacios, con mantener en orden las cosas que tu usas y sobre todo prestando atención a ti mismo y a todas tus acciones durante el dia. Aprende a ser una persona ordenada con práctica y mucha dedicación.
  • Aprende a delegar, pedir ayuda es de Valientes: Sabemos que las mamás tenemos superpoderes y a veces queremos hacer de todo por todos lados; pero sabes, las balsa no se mueve, si, solo hay una persona remando hacia enfrente. Cada integrante de tu familia debería contribuir a mantener el orden del hogar, pues no eres la única que come, duerme, se baña y usa todo allí. Aprende a pedir y aprende a hacer dos o tres pedidos, las personas generalmente odian recibir órdenes pero si pides cosas como ¿Me ayudarias a lavar los trastes, lavar la ropa o barrer el patio, mientras yo hago esto?, de esta manera tu familia sabrá que son un equipo y así como todos necesitan de ti tu necesitas de ellos. Y no olvides involucrar a tus hijos pequeños en las tareas del hogar.
  • Escribe tus metas personales, profesionales, tus proyectos de familia, de negocios; escribe tus sueños.. A menudo cargamos en nuestras cabezas mucho más de lo que podemos. Saber lo que quieres es el primer paso para lograrlo. Cómo madres exitosas y reales sabemos que la vida antes de ser mamás nos ha cambiado para siempre, y no por todo lo externo, sino por todo lo que ese ser pequeñito es capaz de transformar en tu interior y llenarlo de un amor infinito, que te hace tener un deseo inmenso de dedicar toda tu vida a él. Y si bien cuando te conviertes en madre tus prioridades cambian, ser mamá no te impide ser tú, la mujer que eras, la que tenía sueños, proyectos y anhelos; porque por más que lo deseemos nuestros hijos no son nuestros y en algún momento de la vida tomaran su propio camino.

«Debes tener una idea de lo que vas a hacer, pero sólo una vaga idea»

Pablo Picasso

Ningún corredor inicia una carrera sin tener una meta a lo lejos. Cuando te vuelves un corredor, comienzas corriendo unos pocos metros en carreras locales, practicando y poco a poco llegas a los maratones que nunca imaginaste y quien quita a ¡los olímpicos!

Y para correr maratones necesitarás otras dos palabras de esta lección…

Constancia y Perseverancia…

Estoy segura que más de alguna vez haz escuchado el famoso dicho que decimos en México «El que persevera alcanza».

Pues la constancia es justo esa virtud o valor, que algunas personas poseen que les permite actuar con firmeza, determinación y perseverancia en las decisiones, acciones, propósitos o metas que tengan.

Pero sabes no es que nazcas con esta virtud, la costancia se desarrolla poco a poco en tu vida ¡perseverando!. Y aunque algunos afortunados si lo desarrollan desde que son niños, los adultos promedio suelen ser personas inconstantes como lo era yo hace un año.

Cada inicio de año nuevo yo solía iniciar proyectos, metas personales, sueños y cosas que después de tres o cuatro meses olvidaba por completo, jamás concluia ni concretaba ni un solo proyecto.

Cada año compraba una agenda que no llenaba, compraba cosas que nunca usaba y libros que nunca leía, y escribía metas que nunca cumplía.

Pero este año conocí la disciplina

Disciplina…

«Antes pensaba que no tenía ningún talento, entonces descubrí la disciplina, y resulto que tenia muchos…»

Yokoi Kenji

Y bien me lo decía tantas veces mi madre: ser una persona disciplinada te llevará al éxito; me lo decía tantas veces que ella pensaba que yo no aprendía. Pero olvidó que los niños aprenden más con ejemplo que con palabras, y fue justo su amor y su ejemplo el que me ha llevado este año a conocer y buscar esa disciplina que me ha permitido dejar de ser una mamá Caótica para convertirme en una mamá REAL.

Y es que la disciplina no se da de la noche a la mañana ¡No mamá! , la disciplina requiere un montón de kilos de constancia y perseverancia.

La disciplina, se asocia a la capacidad para llevar una vida ordenada que concuerde con nuestros principios, obligaciones, propósitos, y necesidades .

Hoy mi intención no es enseñarte a SER una persona disciplinada, sino que percibas cuán importante es en nuestras vidas y la vida de nuestros hijos la disciplina.

Reconoce en tu corazón que, así como un padre disciplina a su hijo, también el señor tu Dios te disciplina a ti.

Deuteronomio 8:5 NVI

Y aunque este año, aún deje algunos libros sin leer, algunas páginas de mi agenda sin llenar y algunas metas sin cumplir del todo, hay algo en lo que definitivamente sí aprendí a ser ordenada, constante, perseverante y disciplinada… en practicar «LA GRATITUD».

La Gratitud es la verdadera clave del éxito…

Cuando comenzó el 2019, inicie un diario de gratitud, una agenda perpetua amarilla, que compre hace unos 3 años; en ella cada mañana despertaba y plasmaba allí lo que venía a mi mente. Como en todo, algunos días no despertaba a tiempo para escribir en ella, pero no deje de intentarlo y aunque algunas páginas quedaron en blanco puedo decirte que escribi todos los meses del año.

En noviembre compre una libreta muy bonita de cactus (los cuales si me lees hace tiempo sabrás que amo) esta libreta la llene de más colores, algunos días con dibujos y en cada hoja yo ponía la fecha; me gusto mucho más que aquella agenda amarilla que me hacía sentir frustrada al ver su hojas en blanco los días que no escribía nada.

Pese a las hojas en blanco, hay algo que sí hice los 364 días del año (nos queda 1 por vivir) y fue despertar en Gratitud cada día. Cada mañana al abrir mis ojos la primer palabra que venía a mi mente y salía de mi boca fue «GRACIAS», después de esto acompañaba esta palabra con todo aquello por lo cual amanecía agradecida, mi vida, la salud de mis hijos, la vida de mi esposo, mi hogar, mis amigos , el amor y la bondad de Dios, las nuevas oportunidades, mi paz mental y muchas cosas más.

Vive cada día presente y en gratitud…

Después de dar gracias cada mañana me decía a mi misma que ese día iba a vivirlo en gozo, alegría y estando presente. Practique cada día, cada mañana y todos los días no dejaba de intentarlo.

Esto finalmente se torno en hábito, y aprendí a mirar con ojos de gratitud cada situación de mi vida, y aprendí a elegir la felicidad todos los días. Aprendí que, como dijo Albert Einstein:

«Solo hay dos formas de vivir la vida, una es pensando que nada es un milagro y la otra es creer que todo lo es»

Albert Einstein

De la misma forma cada noche iba a la cama en completa calma y en completa paz, agradecida por todo lo vivido durante el día; agradecida por cada maestro y por cada lección.

Los primero meses fueron difíciles, me costaba ver lo bueno, me costaba encontrarle el sentido a cada situación; pero después de correr muchos meses en el camino de la gratitud, en octubre comencé a experimentar milagros cada día, milagros cotidianos, milagros en las personas que amo y que me rodean…

Mi vida ha sido transformada por este gran poder «LA GRATITUD» , pero sobre todo por el infinito amor de Dios y la fe que él ha puesto en mi, la cual me ha hecho no solo una mejor madre, sino una mejor persona en todos los ámbitos de mi vida.

Fue solo a través de la GRATITUD y la FE que he podido encontrar mi propio valor , y amarme de la forma en la que nunca imaginé que podía hacerlo.

Hoy se que no eres feliz cuando obtienes todo lo que quieres, sino más bien «obtienes todo lo que quieres cuando eres feliz»

Mamá REAL.

Y para ello necesitarás Orden, Constancia, Perseverancia , Disciplina y Gratitud :)

Nunca olvides que las grandes cosas cosas llevan tiempo, y que el amor no es solo desear sino actuar….

Dime ¿que tal te ha parecido esta tercer lección? ¿La pondrás en práctica?

Con amor

Andrea M.

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