Mamá REAL

Mamá REAL: Lección 1,Cuida tu energía (Parte 2).

Hola mamá!! feliz domingo para ti y tu familia; nuevamente estoy muy emocionada de poder compartir contigo esta segunda parte de la primer lección de la iniciativa mamá REAL ,si es la primera vez que me lees y no sabes de que hablo mira aquí.

En la primer parte, te hable acerca de lo importante que es cuidar tu energía si quieres ser una mejor mamá (con grados menos de «terribilitis»), o sacar la mejor versión de ti cada día, para lograr todo aquello que te propongas.

Te hablaba de la importancia de cuidar no solo tu energía física, sino mental; y hoy quiero hablarte de la emocional, la espiritual y de la relación que hay entre todas ellas.

Alma (Energía espiritual)

Esta energía, ha sido para mi la parte en la que mi crecimiento ha sido muy evidente estos últimos meses.

Para mi la energía espiritual es la que esta directamente relacionada con la esencia de lo que somos, es la luz que somos capaces de reflejar al mundo; y es nuestra relación de amistad, de agradecimiento y de conexión con el universo, con nuestra divinidad.

Yo creo en Dios y para mi es la relación que tengo con él. Como toda relación de amor fraternal, debemos nutrirla y hacerla crecer . En él he encontrado no solo un padre, sino un amigo incondicional.

Como padres deseamos lo mejor para nuestros hijos, queremos lo mejor para ellos, mientras son pequeños cubrimos esas necesidades en base a lo que creemos que es necesario para ellos.

Un bebé necesita realmente poco, y en medida que va creciendo sus necesidades son aún mayores y llegara un momento en el que tendrá voz y voto. Habrá ocasiones en las que cuando necesite algo se acercaran a nosotros y lo pedirá, según el grado de madurez que tenga, no nos preguntara si podemos o no dárselo, el(ella) dará por hecho que hemos de cubrir sus necesidades; y si por alguna razón en la que nosotros, en base a su edad, tomemos la decisión de, si lo que nuestro hijo(a) nos esta solicitando no es lo mejor para él, probablemente se lo negaremos; y tal vez se enfadara, y nos lo echara en cara.

Amor fraternal…

Si hemos forjado en nuestros hijos buenos simientos, buenas bases y principios, es decir hemos sembrado en ellos semillas correctas , su enojo pasara y nos seguirán amando incondicionalmente.

Mientras nuestros hijos crecen, les iremos dando cada vez más libertad para tomar sus propias decisiones, permitiendoles crear su propio camino y aprender de su propia experiencia.

Pues nada enseña más que la «experiencia», y cuando nuestros hijos cometan errores y fallas, los perdonaremos y los seguiremos amando incondicionalmente.

Esta relación de amor fraternal e incondicional solo puede darse, si nuestro crecimiento espiritual, va en proporción con el de nuestros propios hijos.

Al igual que nuestros hijos nos hacen saber sus necesidades; conversamos con ellos y los instruimos, de la misma manera lo hace Dios nuestro Padre con nosotros, solo hay que saber pedir, y saber escuchar.

Tus hijos son tus maestros…

Yo tengo la opinión de que nuestros hijos son el regalo de Dios para un curso intensivo de aprender lo que es el amor incondicional; y muchos padres pasan la infancia de sus hijos sin siquiera saberlo.

Pero es justo en esta etapa, cuando los niños se encuentran aún mas conectados con la divinidad y su esencia es pura.

Como padres recibimos a estos grandes maestros; y es nuestra labor descubrir todo lo que han venido a enseñarnos, y a su vez instruirlos por el camino correcto para que no pierdan esa luz con la que nacen.

Para mi la relación sana entre un hijo y un padre debe ser esta: Los padres instruyen a sus hijos por amor y con amor; los hijos obedecen a sus padres por amor y por el respeto y admiración hacia él.

Mamá REAL

Aprender a instruir y aprender a obedecer es algo que les tomara un tiempo a ambos, pero con paciencia, amor y fe lo habrás hecho bien.

Para mi cuidar nuestra energía espiritual, es fomentar en nosotros mismos el amor, la gratitud, la conciencia, y encontrarnos con esa esencia pura con la que llegan los bebés a este mundo.

Y estas son las acciones para cuidarla…

Agradece:

La gratitud es la llave que abre todas las puertas, incluso las del cielo; si quieres tener éxito en tu vida no solo como mamá sino en todo, debes aprender a agradecer.

Cuando comienzas a agradecer lo bueno que hay en tu vida, atraes mucho más de lo que has recibido.

Y no solo eso sino que abres los ojos a lo infinito y de verdad te sientes afortunada por todo lo que haz obtenido sin siquiera pedir.

Al despertar cada mañana, apenas abras los ojos, literalmente di «GRACIAS», de verdad hazlo y no sabes cuanto podrás cambiar tu vida con esta simple palabra.

Cada mañana pon en tu mente tres cosas… ¡solo tres cosas cada día! por las que te sientas agradecido, ya sean personas, situaciones o bienes materiales.

Hazlo HOY y hazlo cada día; hazlo con cada persona y con cada situación que pase por tu camino; aun si no la consideras buena, pregúntate ¿que es lo que tengo que aprender y agradecer de esto?, haz esto cada vez que te sientas abrumada y practícalo todos los días.

Perdona:

Comienza contigo misma, se compasiva y amorosa, reconoce que eres humana y que quizá todos los días cometas errores, no solo en la crianza de tus hijos sino en todos los aspectos de tu vida.

Y perdona también las fallas de otros; aprende a mirarlos con la misma compasión y amor, pues como dicen cada cabeza es un mundo; mira solo lo bueno de aquella persona y perdona.

Aún si existen personas en tu vida que hallan causado un gran sufrimiento, o un gran dolor, ¡perdona!.

Perdonar no significa que tengas que volver a encontrarte en la vida con esa persona o situación, sino que sueltas ese dolor que aquejaba tu corazón y tu mente; desde ahí lo abrazas, das o pides perdón y lo dejas ir .

Medita:

Ten momentos de conexión contigo y con la parte de la divinidad que habita en ti, puede ser un tiempo de oración, a través de una meditación o cualquier ritual que tu decidas que es ideal para ti; elije lo que más valla contigo; hazlo cada noche o cada mañana.

Apenas despiertas y antes de ir a dormir, son dos momentos perfectos, para conectarte contigo misma y con tu energía espiritual.

Corazón (Energía Emocional)

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él emana la vida.

Proverbios 4:23

Sin duda alguna la energía emocional, ha sido para mi la más difícil de cuidar; pero todo lo que vale la pena es difícil y requiere de un esfuerzo extra.

Tus pensamientos, condicionan tus sentimientos…

Cada emoción que tenemos, va precedida de una situación o una acción que origina un pensamiento ya sea positivo o negativo.

La mayoría de las veces tu emoción , se origina por un pensamiento creado en tu mente por imágenes de una realidad que solo existe ahí; o de situaciones que fueron negativas y recreas una y otra vez en tu mente.

Estos pensamientos condicionan nuestros sentimientos todo el tiempo y a la vez generan acciones, palabras o decisiones basados en ellos. Si la emoción que se crea es positiva el resultado sera beneficioso para ti, pero si esta emoción es negativa generalmente terminara en desastre.

¡Puedes elegir tus emociones!

La buena noticia es que las emociones son elección, y puedes cambiarlas todo el tiempo; poner la emoción a tu favor y de esta manera cuidar esa energía emocional de la cual dependen las otras tres energías que componen nuestra vida.

Y estas son las acciones para ello…

Sonríe más:

Hay una frase que leí y dice: La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

El cuerpo es una herramienta útil para cambiar nuestras emociones, y una sonrisa siempre es contagiosa, y siempre, siempre genera emociones positivas.

Sonríe aún cuando no tengas ganas de hacerlo…Espera voy a mejorar eso: SONRÍE AÚN CON MAYOR INTENCIÓN ¡CUANDO NO TENGAS GANAS DE HACERLO!.

Haz escuchado la frase: ¡Sonríe, que la vida es bella!, pues la vida es bella ¡Cuando sonríes!. Así que como dice mi abuela ¡Sonríe como burro calabacero! (la verdad nunca he entendido esa frase jaja, pero me da llisa como decía mi hija).

Pon en tu mente pensamientos positivos:

No pues si bien fácil no, pero ya leíste arriba (¿si leíste verdad? ) que el origen de tus emociones ¡son tus pensamientos!; si pones en tu mente pensamientos solo positivos tus emociones serán ¡Positivas!.

Así que imagina que llegas a un lugar y lo primero que piensas es: Asooo ahí esta esa vieja que me cae bien gorda, siempre me crítica, siempre quiere tener la razón en todo, nunca le gano una. Inmediatamente después de esos pensamientos cámbialos por : Ay, mira Andrea (ya sabes que yo me hablo a mi misma, ya dime si tu lo haces también, para no sentirme tan loca) ahí esta esta muchacha, que bonitos zapatos trae, que lindo se corto el cabello , que bonita esta su bolsa.

Ojo no es necesario que lo digas solo que lo pienses, y digo si en ese momento no ves cualidades internas positivas en la otra persona, mira el exterior de forma positiva, y cuando tu emoción sea positiva te aseguro que las veraz.

Otro ejemplo seria, cuando estés pensando: «soy la peor mamá del mundo», en el instante en el que descubres el pensamiento negativo lo cambias por el opuesto, y pones en tu mente «soy la mejor mamá del mundo» y lo repites varias veces hasta que el otro pensamiento se halla alejado de tu mente.

Pon en tu boca palabras positivas:

Igualmente de poderosas que nuestros pensamientos son nuestras palabras.

Para cambiar una emoción negativa, la mayoría de las veces bastara con que uses tu voz exterior para acallar esa voz interna.

Cuando algo negativo este pasando por tu mente, yo utilizo un shhhh!! y al instante pongo palabras positivas en mi boca como: Yo puedo, todo es perfecto, esto me va a salir bien, me siento bien, estoy feliz.

Suena absurdo, pero dime que es más absurdo ¿hacer lo mismo que haz venido haciendo durante todo el tiempo esperando un resultado distinto? o !Intentar algo distinto!.

Se tú misma:

Y esta frase tan choteada, me «estresa»… Hay no es cierto esta frase me encanta, la digo todo el tiempo y me hace bien feliz, ehh vez ¡Así se cambia una emoción!.

Como saber ¿Quien eres tu misma?, y la respuesta es :

Eres el resultado de los pensamientos que has tenido y las palabras haz dicho todo el tiempo.

La cruel verdad es que todo lo que haz pensado y dicho te han llevado hasta el lugar en el que te encuentras HOY, (ya me parezco a Fox, jaja ahora entiendo porque repetía tan constantemente HOY, HOY, HOY, tan sabio presidente y no le hicimos caso).

El código del comportamiento…

A la mayoría de los adultos desde que somos niños ( y yo reconozco que en muchas ocasiones he cometido el mismo error con mis hijos) toda nuestra vida se nos ha dado un código de comportamiento de lo que debemos sentir, de lo que debemos ser y de como debemos actuar.

Nos han dicho lo que «esta bien y lo que esta mal» , estos pensamientos han originado nuestras acciones y han cerrado nuestro corazón.

Hemos reprimido sentimientos, las veces que se nos dijo: ¡No llores!, ¡Eso no se hace así!, una niña no debe comportarse así, los niños no lloran, ¡te portas muy mal!…

Así que, ese miedo a equivocarnos, el temor al rechazo y al no sentirnos apreciados por lo que somos, al no sentirnos valorados; nos hizo crecer con una mascara puesta todo el tiempo; con una identidad que no es nuestra, con un personaje que hemos inventado en los cuentos de hadas.

Libera tu corazón, fuera mascaras…

Cuando tu corazón se encuentra cerrado o bloqueado es porque en el hay resentimientos, dolores y rechazo que no te pertenecen.

Si liberas lo que te mantiene en negatividad: cuando dejas de quejarte, y sueltas todos esos sentimientos negativos; como miedo al rechazo, el querer tener el control de todo, la ira , la rabia, la vergüenza, el apego, o la desconfianza de ti misma… logras abrir tu corazón.


Y cuando abres tu corazón descubres a tu verdadero ser, sin importarte lo que los demás vean de ti. Y solo desde ahí aprendes a valorarte a ti misma y a otros.

Solo así aprendes a conocerte a ti misma y a SER TÚ MISMA, con tus defectos y virtudes, con tu imperfección y con lo que te hace única y valiosa.

Te mentiría si te digo que esto es fácil….porque las personas que te rodean están acostumbradas a tu «mascara»; y al principio no aceptan y no te reconocen.

Pero es ahí donde aprendes a amarte incondicionalmente y amar a otros de la misma manera; pasas de la oscuridad a la luz, y comienzas a brillar.

Lo mejor es que tu brillo ilumina el camino de otros, y ayudas a otros a ver su propia luz; y son justamente esas diferencias entre unos y otros lo que nos hace brillar.

Honra tus emociones, no guardes tus sentimientos…

Hace unos días escuche una frase que sinceramente no recuerdo de donde pero era algo así:

«Cuando aprendes a vivir y ser feliz sin el otro; solo entonces estarás aún más preparada para un vida en pareja

Y yo diría que no solo en pareja sino que aprendes a tener relaciones sanas con los demás. Pues no buscas que sea el otro quien te de felicidad, porque la haz encontrado dentro de ti misma.

Así que, honra tus emociones y suéltalas, ¡no son permanentes!.

No dejes que las emociones negativas, generen pensamientos negativos y te creen sentimientos negativos que te lleven a tomar decisiones de las que puedes arrepentirte después.

No permitas que absorban tu día, ni consuman los valiosos minutos de tu vida.

En ocasiones puedes sentir enojo, puedes sentir tristeza, puedes sentir dolor, puedes sentir frustración… pero aprende a soltarlo no guardes tus sentimientos, si son negativos sacálos no te serviran.

En cambio si son sentimientos positivos, ¡tampoco los guardes solo para ti!, expresalos, compartelos, aprecialos…

¿Alguna vez haz visto a un niño enojarse, llorar y reírse al mismo tiempo?

¿Sabes porque los niños juegan juntos después de haber peleado?

Porque su felicidad, pesa más que su orgullo; porque saben soltar, porque no se enganchan, porque se sienten mejor sonriendo, porque son más felices cuando deciden no estar enojados.

Tu propia experiencia es tu mejor maestra…

Nadie te conoce mejor que tú misma, tu mejor maestra es tu propia «experiencia», aprende a confiar en ti en tu intuición, en lo que esta bien y funciona para ti; permite que tu corazón sea tu guía en la crianza de tus hijos y en cada paso que des en tu vida.

No permitas que nada influya en tus decisiones más que tu propio sentir; ni siquiera lo que yo aquí misma escribo, recuerda que eres tu misma quien crea tu propio aprendizaje, y que no hay mejor madre para tus hijos que tú.

Lo que si hay es una mejor versión de ti misma que puedes llamar cada día; pero ten muy en claro que tu mejor elección siempre sera: todo aquello que te produzca alegría, todo lo que para tu corazón sea verdadero, y todo lo que provenga del sentimiento más poderoso que existe «EL AMOR».

Que la alegría, la verdad y el amor, acompañen tu camino.

Y recuerda que pasados unos minutos después de que surgen, tus emociones , son tu elección… elije sentirte bien, elije ser feliz , elije amar y honra cada parte de ti, ámate, abre tu corazón para dar y recibir amor; se esa mujer y esa mamá REAL que tus hijos y el mundo necesita.

Con amor

Andrea M.

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