Gratitud, FE y conexión divina.

La FAMILIA, donde la vida comienza y el AMOR nunca termina. ¿Vale la pena «luchar» por tu familia?

La Familia, donde la vida comienza y el Amor nunca termina...

Dos parejas acuden a una iglesia para hablar con el pastor y pedir un consejo , ambas con el mismo problema <<infidelidad>>. La primer pareja se acerca y el hombre antes que la mujer se exprese le dice al pastor «Es que ella me descuido», la mujer cabizbaja responde «Creo que así fue». La segunda pareja se acerca y el hombre antes de que la mujer se exprese se arrodilla frente a ella y le pide perdón «lo siento te falle» y ella responde «Ambos fallamos». 

En ese instante y sin dejarlos hablar más, con esas pocas palabras que han dicho ambas parejas el pastor sabe por cual matrimonio vale la pena «luchar» y por cual no…

No, no fallaste al ser infiel.

No, no fallaste al «descuidar a tu pareja».

No, no fallaste al divorciarte. 

No, no le fallaste a ellos ¡Te fallaste a ti mismo(a)!

Fallas desde el momento en que valoras más a los de afuera, que a los de tu propio HOGAR.

Fallas cuando escribes grandes textos de homenajes o planeas fiestas para amigos o apenas conocidos, y olvidas homenajear todos los días a los miembros de tu FAMILIA. 

Fallas cuando la copa bonita es para las visitas y la taza quebrada para los de la CASA. 

Fallas cuando te empeñas en agradar a los demás y ni siquiera te agradas a ti mismo. 

Fallas cuando ayudas a todo el mundo pero no provees para tu propia casa, cuando ayudas a otros pero hacerle «un favor » a tu pareja es un castigo.

Fallas cuando en las ruedas de amigos o en las redes sociales exhibes un amor incondicional por tu familia, pero en tu casa se vive un autentico infierno. 

Fallas cuando te condenas a un matrimonio desastroso por 25 años en silencio.

Fallas cuando te descuidas a ti mismo(a).

Fallas cuando barres tus sentimientos debajo del tapete, hasta que se forma una montaña con la que alguien tropieza después.

Fallas cuando callaste todo lo que sentías. 

Fallas cuando no te exiges ser mejor cada día, por el simple hecho de que tu y tu familia merecen lo mejor de ti. 

Fallas cuando «tienes todo lo que <<Un día soñaste >> ¿y al otro día que?

¡Fallas cuando dejas de soñar!

¡Fallas cuando dejas de crecer!

 

Fallas cuando condenas a tus hijos a vivir en una misma casa sin tener un verdadero hogar. 

Fallas cuando no te responsabilizas de tus emociones y tus sentimientos para comprenderte y así comprender a los demás. 

Fallas cuando dejas de hacer lo que te hace feliz para «hacer feliz a los demás».

Fallas al descuidar tu propio cuerpo, tu sentimientos, tu vida. 

Fallas cuando descuidas tu mente y dejas de entrenarla para pensar positivamente. 

Fallas cuando pierdes tu conexión con DIOS.

 

Fallas cuando tu confianza esta puesta en las riquezas de este mundo y no en la de Dios. 

Fallas cuando no te expresas el mismo amor que a los demás.

Fallas cuando dejas de estar presente AQUI Y AHORA…

Fallas cuando te divorcias y lo único que cambia es tu pareja o tu hogar ¡pero tu sigues siendo el mismo!. 

Fallas cuando tratas de cambiar al mundo que esta afuera y nada se mueve ni cambia dentro de ti. 

Fallas cuando no tienes el valor de afrontar los retos y problemas para «NO BATALLAR».

 

¿Quién te dijo que las batallas eran tuyas?

¿Quién te dijo que tu enemigo era el que tienes a lado?

Fallas cuando te enfrentas solo a «Tus batallas».

Fallas cuando no te gusta «batallar»

Querida(o) la vida es así, batalla, bendición, batalla, bendición…

Batalla, bendición, Batalla, bendición, Batalla, bendición, Batalla, BENDICIÓN!!

¿POR QUE FREGADOS NO TE GUSTA BATALLAR?

¡TE ESTAS PERDIENDO LAS BENDICIONES!

No, no fallas cuando todo todo se termina… no fallaste cuando dejaste de «luchar»

¡Fallas cuando no te rindes ante DIOS!

Fallas cuando crees que eres perfecto, que lo sabes todo y lo tienes todo. 

No, no lo sabemos todo, ni lo tenemos todo ¡Ni lo necesitamos todo! basta y sobra con lo que ya somos AQUI Y AHORA con eso podemos dar los primeros pasos hacia el verdadero cambio. La salida que buscas ¡Es para adentro!.  Y ahí es donde descubrirás si vale la pena «luchar»…

 

 

Fallas hasta que te das cuenta, que la FAMILIA es el lugar en donde nace la vida y el AMOR nunca termina...

Así que HOY te deseo tiempo y ojala no sea demasiado tarde para que honres y valores a TU FAMILIA.
#ROMPE EL PATRÓN

Que el AMOR de DIOS guie e ilumine a nuestras FAMILIAS.

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